BAJAR EL COLESTEROL Y MANTENER LAS ARTERIAS LIMPIAS SIN FARMACOS
La enfermedad cardiovascular es
la primera causa de muerte a nivel mundial,si bien ha sido
superada por el cáncer en los países más desarrollados desde el 2015. Este
hecho se debe al aumento de la esperanza de vida y por tanto a una mayor
probabilidad de sufrir un cáncer antes de morir, a las políticas de prevención
de la enfermedad cardiovascular (campañas antitabaco,
proejercicio y alimentación saludable) y a los grandes avances en la prevención
y tratamiento de la arteriosclerosis y sus consecuencias. La prevención del
cáncer, sin embargo, no ha avanzado tan rápidamente en los últimos años.
Lo que sabíamos hasta ahora
El ejercicio,
la dieta, la
deshabituación tabáquica o el control de estrés pueden disminuir los niveles de
colesterol y, lo que es más importante, revertir la placa de
arteriosclerosis o al menos estabilizarla. Cuando hablamos de
revertir la placa, nos referimos a hacerla más pequeña y que por tanto obstruya
menos el paso de la sangre por la arteria. Cuando hablamos de estabilizar la
placa, nos referimos a conseguir que se quede bien pegada a la pared de la
arteria y así evitar que se desprenda y produzca finalmente una obstrucción,
con la consecuente isquemia o infarto.
Los rigores
impuestos por la Segunda Guerra Mundial en la población noruega hicieron
sospechar por primera vez, a finales de los años cuarenta, que una dieta baja en grasas se asociaba a una
disminución de los infartos de miocardio (1). Pero no fue hasta principios de
los noventa cuando el Dr. Dean Ornish, un
referente en prevención cardiovascular, publicó en la prestigiosa revista
'Lancet' la evidencia de la regresión de la placa de ateroma en 28 humanos
vivos con una dieta vegetarianabaja
en grasas, ejercicio físico moderado, deshabituación tabáquica y técnicas de
control del estrés (2).
Más recientemente,
en 2015, se ha publicado un metaanálisis (3) en el que se recogen los
resultados de 14 ensayos clínicos que aúnan a más de 1.200 pacientes con lesiones ateromatosas que se
sometieron a cambios en sus estilos de vida. Los resultados no pueden ser más
alentadores, una reducción de un 34% de la obstrucción de las arterias
coronarias y una disminución de 0,21 mm del grosor de las paredes de las
arterias carótidas.
Perspectivas de futuro.
Pero ¿existe alguna
otra estrategia no farmacológica para al menos controlar el colesterol? Entre
los muchos estudios y ponencias presentadas del Congreso anual de la Sociedad
Europea de Arteriosclerosis de 2017 celebrado en Praga, me llamó la atención el
trabajo del Dr. Paolo Magni y de sus
colaboradores en la Universidad de Milán (4). Se trata de un estudio aleatorio,
doble ciego sobre los efectos de una suplementación con probióticos
y extracto de levadura roja de arroz en pacientes con una
hipercolesterolemia moderada. El probiótico utilizado
fue el Bifidobacterium longum BB536 asociado al extracto de levadura roja de
arroz y otros componentes como la vitamina B3 o vitamina PP (niacina) y la
coenzima Q10.
32 pacientes de
entre 18 y 70 años, la mitad hombres y la mitad mujeres, tomaron el suplemento
durante 12 semanas, observándose una bajada del 17% de
los niveles de colesterol frente a un mantenimiento de estos niveles en el
grupo placebo. En particular, el LDL-colesterol (malo) bajó un 26%, desde un
valor medio de 183 mg/dL a 136 mg/dL, mientras que en el grupo placebo no bajó
nada. En realidad, estos cambios ya se observaron a las 6 semanas.
"La consiguió
que un grupo de pacientes rebajara el colesterol en un 17%" suplementación
con probióticos y levadura roja de arroz
La bajada del 26%
del LDL-colesterol es similar a la observada en algunos estudios con 40 mg de
pravastatina, lo cual coloca a estos suplementos nutricionales en pura competencia con las estatinas para la bajada
del colesterol en algunos, aunque no todos los pacientes.
Los bifidobacterium
longum tienen una actividad hidrolasa sobre las sales biliares y pueden inhibir
la absorción del colesterol en el intestino delgado,
mientras que el extracto de levadura roja de arroz inhibe la síntesis del
colesterol en el hígado a través de uno de sus componentes, la monacolina K, y
su capacidad de inhibir la enzima HMG-CoA reductasa necesaria para la síntesis
del colesterol. La monacolina K tiene la misma estructura química que la
lovastatina, primera estatina en el mercado para bajar el colesterol. Por
tanto, la combinación del probiótico con la levadura roja de arroz actúa tanto
en la inhibición de la absorción intestinal como la inhibición de la síntesis
del colesterol en el hígado, las dos principales causas por las que se tiene el
colesterol alto; ingerir mucho y producir mucho.
Si bien queda demostrado que los
estilos de vida saludables y algunos suplementos nutricionales pueden prevenir, frenar e
incluso revertir la enfermedad cardiovascular, en mi experiencia observo que es
muy difícil lograrlo, no porque no sea posible, sino porque requiere de
una gran motivación y compromiso. Por tanto, mis
recomendaciones serían:
·
Conoce tus biomarcadores de riesgo cardiovascular, no solo
la tensión arterial y el colesterol, también la
presencia y/o magnitud de la placa de ateroma.
·
Adopta estilos saludables de vida en cuanto a
ejercicio, dieta, hábitos tóxicos y estrés, independientemente de tu nivel de
riesgo cardiovascular.
·
Implementa estrategias no farmacológicas precoces
si fuera preciso.
·
Tratamiento farmacológico si con las
acciones anteriores no se obtiene el resultado pretendido.